

LATEXO DA ORIXE
2026
Técnica mixta sobre lienzo.
Pan de oro, carboncillo y oleo.
150 x 110cm.
En esta obra, el cuerpo no representa una tradición: la encarna.
El rostro velado suspende la identidad individual para activar una memoria anterior al sujeto. El gesto -contenido pero decisivo- no describe música; inaugura presencia.
El golpe no es solo ritmo. Es afirmación. Es el momento en que lo ancestral atraviesa la materia y se vuelve acto. La superficie dorada, fragmentada y suspendida sobre la figura, no funciona como ornamento, sino como plano de consagración: un espacio donde la memoria colectiva adquiere dimensión simbólica.